
Debido a su baja conductividad térmica y su fragilidad, el vidrio no es fácil de procesar en los procesos industriales. El riesgo de rotura debe ser minimizado en la producción, así como para su uso posterior, debido a las tensiones y micro-fisuras causadas durante el proceso de producción. Los Láser CO2 o Nd: YAG abren un abanico de posibilidades innovadoras para cortar, unir y marcar el vidrio.